el siglo de las siglas

21 December 2012

Hubo una época en la que los héroes como los villanos tenían rostro y nombre, mientras que quienes en los tiempos actuales están llevando el país a un caos y una desesperación comparables a un guerra civil son personajillos de cuarta fila, ni leones ni tigres, tan solo hienas y buitres: miserables ladronzuelos de que se ocultan en mullidos escaños y lujosos despachos, y a los que nadie conseguirá desenmascarar porque en realidad no tienen máscara; nacieron sido así.

Tal vez que alguno de los personajes de la historia fue capaz de sentir remordimientos cuando contempló los destrozados cadáveres de un campo de batalla, pero es cosas sabida que  banqueros, políticos y empresarios no sienten el menor remordimiento cuando una pobre mujer se lanza por la ventana en el momento en que la despojan de su casa por culpa de unas leyes manipuladas e injustas.

Y los antiguos villanos que fusilaban a nuestros abuelos cometían errores se arriesgaban a morir fusilados, mientras que cuando los actuales villanos cometen errores sus compinches acuden a rescatarlos con el dinero de los impuestos de aquellos a quienes han expoliado.

Hubo una época en la que cada jinete del apocalipsis tenía su propio nombre y su propio rostro; ahora esos jinetes son una masa amorfa y gelatinosa que lo invade  todo como uno monstruo extraterrestre  y cuyo nombre responde siempre a las siglas de un partido político, un banco o una multinacional.

Nuestra civilización acabara hundiéndose en un sucio océano compuesto por miles de siglas sin sentido porque este se ha convertido en el siglo de las siglas.

 

  MODERNOS ESCLAVOS

13 December 2012

La mayor parte de nuestros acreedores son bancos a los que el Banco Central Europeo inyectan grandes sumas de dinero a bajo coste con el fin de que compren deuda soberana de países que les proporcionan un mayor interés, lo que es tanto como facilitarles la cuerda a quienes nos están ahorcando. Cuanto está ocurriendo tan solo constituye la moderna aplicación del viejo sistema de contratación mediante el cual el patrón obligaba al asalariado a contraer una deuda que nunca conseguiría liquidar debido a que los intereses que le reclamaban superabas su capacidad de esforzarse en trabajar más. Ello le llevaba a convertirse en esclavo encubierto, y la “deuda soberana” nos está convirtiendo en esclavos encubiertos.

  cambio de forma de pensar

14 October 2012

Un mundo encaminado hacia una casi absoluta dependencia del petróleo, el gas o la automatización sera un mundo cautivo  y nuestra obligación es evitar que eso ocurra.

Debemos volver al equilibrio entre hombres y maquinas, y al equilibrio entre petróleo y carbón, porque para el conjunto de la sociedad actual ya no es más eficiente quien más personal ahorra sino quien más puestos de trabajo proporciona.