1 August 2013

Hace tres años le envié al Ministerio de Fomento y a Renfe un sistema de prevención de accidentes que había registrado y me contestaron que los trenes españoles eran los mas seguros del mundo.   Ahora vemos que no es así.

No pretendo beneficiarme de tanto dolor, pero si alguien puede hacer que esta idea circule y se puedan evitar nuevas catástrofes muchos lo agradecerían en el futuro.

Expediente nº12/RTPI-004499/2010

 

       COMO PREVENIR ACCIDENTES DE TREN

      

La primera locomotora a vapor avanzaba a una velocidad máxima de ocho kilómetros por hora; las actuales superan los trescientos.

Mucho ha mejorado el transporte por ferrocarril en poco menos de doscientos años pero por desgracia existe un punto en el que no lo ha hecho en idéntica proporción: la prevención de accidentes.

En los últimos tiempos se han producido varios accidentes con un doloroso y considerable número de víctimas a lo que hay que sumar un alto costo económico.

Casi todos se debieron a que un obstáculo colapsó la vía o a un corrimiento de tierra causado por las  lluvias y en ningún  caso los maquinistas tuvieron posibilidad de evitar la colisión ya que su velocidad era excesiva en relación al tiempo  de reacción y el espacio necesarios para conseguir que el convoy se detuviera.

No debería considerarse  “fallo humano” al tan directamente relacionado con la carencia de “espacio-tiempo” a la hora de detenerse porque no se le pueden exigir los mismos reflejos a un maquinista que conduce un tren a trescientos kilómetros por hora, que los que se le exigían a quienes los conducían a cien

El ser humano y su capacidad de visión siguen siendo por desgracia las mismas ya que el hombre no ha mejorado sus condiciones físicas al ritmo que las maquinas.

Ni frena en el mismo espacio un tren a trescientos kilómetros por hora que lo que frenaba a cien.

Con objeto de obtener la necesaria ampliación de ese “espacio-tiempo” de reacción, he diseñado  lo que he dado  en llamar “Explorador de Alta Velocidad”.

Esencialmente su funcionamiento es el de una locomotora de similares características que la del tren al que precederá, pero de mucho menor tamaño.

No está tripulado puesto que en realidad se trata de una “lanzadera-robot” que  hace las veces de “pez-piloto” ya que, por medio de cámaras de televisión y dispositivos de alarma mantiene al corriente  en todo momento al maquinista sobre el estado de la vía.

La distancia que separa al tren del “Explorador” se encuentra determinada por la velocidad de la marcha así como por el espacio que necesitará el convoy a la hora de detenerse con suavidad sin llegar a colisionar con el obstáculo.

Los programas de ordenador de que disponen tanto la locomotora como el “Explorador”, y que funcionan conectados entre sí, determinan en todo momento qué velocidad, y por lo tanto qué distancia, deben separarlos con el fin de evitar cualquier  riesgo de alcance y garantizar una frenada sin sobresaltos

El sistema se encuentra automatizado y conectado con el “Control Central de la Red Ferroviaria”, pese a lo cual el maquinista siempre está en capacidad de ordenar al “Explorador” como debe actuar ante la proximidad de un cambio de agujas, una estación intermedia o una detención no programada.

También va provisto de un rastreador capaz de detectar la más mínima alteración en su recorrido a base cotejarlo metro a  metro con la información que previamente ha almacenado en su sistema informático. Esa memoria visual de altísima precisión constituye el alma de su funcionamiento ya que en cuanto detecta la más ligera diferencia entre lo que “Ya ha visto” y lo que “ve” alerta del peligro, especialmente en aquellos lugares en los que cabe la posibilidad de un atentado terrorista

De igual modo cuenta con un inhibidor de señales de radio que evita un atentado desde larga distancia durante el tiempo que tarda en pasar el tren.

Al avanzar ambos a idéntica velocidad su capacidad de frenada será tanto mayor cuanto menor sea su masa en relación a la del tren ( fi=ma ) ,  y por el hecho de no ir tripulado y todos sus elementos están sujetos no sufre en exceso los efecto de la inercia.

En caso de emergencia suelta un gran paracaídas muy visible que le ayuda a detenerse con mayor facilidad.

Cuando el tren esta a punto de entrar en la estación final de trayecto, el “Explorador” se desvía hacia un estacionamiento en el que aguarda hasta el momento en que debe salir para ponerse al frente de un nuevo tren.

Debe ir pintado de colores llamativos y emitir un agudo pitido de alarma hacia el frente de tal manera que no moleste a los viajeros pero sirva para anunciar su llegada seguida de la de la totalidad del tren, lo cual evita de igual modo gran numero de accidentes en los pasos a nivel sin barreras y en las estaciones en las que los pasajeros cometen la imprudencia de atravesar las vías.

Su coste puede cifrarse en torno a los 25.000 €, lo que resulta muy bajo en relación con sus prestaciones, y debería estar subvencionado por las compañías aseguradoras que  son las mayores beneficiarias de sus servicios dado que les ahorrará enormes sumas en el pago de indemnizaciones.

 © ALBERTO VAZQUEZ-FIGUEROA

  el siglo de las siglas

21 December 2012

Hubo una época en la que los héroes como los villanos tenían rostro y nombre, mientras que quienes en los tiempos actuales están llevando el país a un caos y una desesperación comparables a un guerra civil son personajillos de cuarta fila, ni leones ni tigres, tan solo hienas y buitres: miserables ladronzuelos de que se ocultan en mullidos escaños y lujosos despachos, y a los que nadie conseguirá desenmascarar porque en realidad no tienen máscara; nacieron sido así.

Tal vez que alguno de los personajes de la historia fue capaz de sentir remordimientos cuando contempló los destrozados cadáveres de un campo de batalla, pero es cosas sabida que  banqueros, políticos y empresarios no sienten el menor remordimiento cuando una pobre mujer se lanza por la ventana en el momento en que la despojan de su casa por culpa de unas leyes manipuladas e injustas.

Y los antiguos villanos que fusilaban a nuestros abuelos cometían errores se arriesgaban a morir fusilados, mientras que cuando los actuales villanos cometen errores sus compinches acuden a rescatarlos con el dinero de los impuestos de aquellos a quienes han expoliado.

Hubo una época en la que cada jinete del apocalipsis tenía su propio nombre y su propio rostro; ahora esos jinetes son una masa amorfa y gelatinosa que lo invade  todo como uno monstruo extraterrestre  y cuyo nombre responde siempre a las siglas de un partido político, un banco o una multinacional.

Nuestra civilización acabara hundiéndose en un sucio océano compuesto por miles de siglas sin sentido porque este se ha convertido en el siglo de las siglas.

 

  MODERNOS ESCLAVOS

13 December 2012

La mayor parte de nuestros acreedores son bancos a los que el Banco Central Europeo inyectan grandes sumas de dinero a bajo coste con el fin de que compren deuda soberana de países que les proporcionan un mayor interés, lo que es tanto como facilitarles la cuerda a quienes nos están ahorcando. Cuanto está ocurriendo tan solo constituye la moderna aplicación del viejo sistema de contratación mediante el cual el patrón obligaba al asalariado a contraer una deuda que nunca conseguiría liquidar debido a que los intereses que le reclamaban superabas su capacidad de esforzarse en trabajar más. Ello le llevaba a convertirse en esclavo encubierto, y la “deuda soberana” nos está convirtiendo en esclavos encubiertos.